Nunca es tarde. Asi parece ser la decisión del gobierno de la Presidenta de la Nación, Cristina, cuando convocó a los medios de comunicacion nacionales e internacionales a la primera conferencia de prensa, luego de 8 meses de Gobierno.
Estamos en este país y las suspicacias serán todo tipo, lo cierto es que la "realidad es la única verdad" dijo hace mucho un político que sabía bastante de conexión con la opinión pública. Será una conferencia, seguramente, con demasiadas expectativas, todo el conflcto entre el gobierno y el sector agropecuario, por ejemplo,abrió demasiados tejidos en nuestra sociedad. Y es probable que uno de los temas reccurrentes por el periodismo sea ese. También la relación del gobierno central con algunas provincias, puede estar en ese momento. Ni que hablar si habrá o no aumentos en los salarios porque el índece de vida...Hay que esperar.
Pero estamos en este país y estamos hablando de lo importante que es el dáologo entre los gobernantes y la sociedad mediado por los medios de comunicación. Ojala sea el inico de una nueva relación entre los sectores del gobierno y la sociedad, ayuda a generar climas de diálogos y consensos tan necesario en estos tiempos.
Ahh, que sea una sola pregunta por medio, tampoco es tan grave.
viernes, 1 de agosto de 2008
miércoles, 21 de mayo de 2008
Mesa Debate. De Candidatos y Campañas
Estimados Amigos, el próximo 12 de Junio, de 16hs a 18hs, se realizará en la Sala del Teatrino, Rio Cuarto, una Mesa-Debate denominada "De Candidatos y Campañas: para discutir la actual campaña comunicacional que los candidatos a la Intendencia Local están desarrollando en nuestra ciudad".
En la ocasión se analizará, por ejemplo, qué comunican los candidatos. qué muestran y qué no los medios de comunicación locales y qué recepta y discute la ciudadanía.
Participarán como periodistas invitados Guillermo Geremías (Canal 13), Marcos Jure (Puntal) y Segio Rivarola (Diario La Mañana de Córdoba/Radio UNRC).. Coordinada por Prof. Ramon Monteiro.
En la ocasión se analizará, por ejemplo, qué comunican los candidatos. qué muestran y qué no los medios de comunicación locales y qué recepta y discute la ciudadanía.
Participarán como periodistas invitados Guillermo Geremías (Canal 13), Marcos Jure (Puntal) y Segio Rivarola (Diario La Mañana de Córdoba/Radio UNRC).. Coordinada por Prof. Ramon Monteiro.
sábado, 22 de diciembre de 2007
FELICES FIESTAS
jueves, 22 de noviembre de 2007
Sondeos y Proceso Electoral

Estimados, quiero compartir con ustedes algunas cuestiones que nos deja, cada vez con mayor frecuencia, el proceso electoral en nuestras sociedades.
Afirmación: las campañas electorales están atravesadas por los sondeos de opinión. Estos cada vez adquieren más autonomía de la opinión pública.
Aunque la premisa parezca contradictoria, la actualidad muestra que los sondeos de opinión adquirieron el status científico suficiente para dar respuestas a lo que ocurrirá en el momento final de las elecciones cuando se abran las urnas[1].
Es que este tipo de sondeos se revela cada vez más como actor con una significativa presencia en el acontecer de las campañas electorales.
Afirmación: las campañas electorales están atravesadas por los sondeos de opinión. Estos cada vez adquieren más autonomía de la opinión pública.
Aunque la premisa parezca contradictoria, la actualidad muestra que los sondeos de opinión adquirieron el status científico suficiente para dar respuestas a lo que ocurrirá en el momento final de las elecciones cuando se abran las urnas[1].
Es que este tipo de sondeos se revela cada vez más como actor con una significativa presencia en el acontecer de las campañas electorales.
Si se atiende a que los sondeos son una estrategia que permite revelar- como una fotografía- lo que piensa parte de la opinión pública, apenas nos quedaremos en cuestiones estrictamente técnicas-estadísticas. Muy por el contrario, desde hace un tiempo, los sondeos han llevado al extremo su participación en la campañas, ubicándose como actor central, ya no sólo por lo que dice la opinión pública, si no por lo que implica la propia interpretación de los datos.
En otras palabras, los sondeos en tiempos de campañas son factores orientadores y marcadores de tendencias sobre las preferencias de los votantes. Ponen en lugar preferencial a las opiniones de las personas y asumen la voz de la opinión pública al señalar: “gana tal o cual candidato”.
Esta situación adquiere mayor interés al considerar un elemento primordial: los sondeos nunca son neutrales frente a los candidatos: los sondeos o son servicios tomados por los partidos o por los candidatos o por los propios medios de comunicación, y en consecuencia son construcciones estadísticas que deberán ser entendidas en enclaves de intereses específicos.
Consecuencia de esta situación, el andamiaje propiciado por el sondeo aparecería apegado directamente a específicos intereses que dejan desubicados a los integrantes de la opinión pública. Particularidad que se revela, en parte, porque los sondeos son vaticinadores con probabilidades de error.
No porque se muestra falsamente los datos, sino por la interpretación que se hace de ellos. A modo de ejemplo, si un candidato A está primero en orden de preferencia de un sondeo de opinión con X porcentaje de diferencia sobre su competidor B, es probable que las tendencias del voto o las preferencias a corto plazo puedan incidir en las interpretaciones de lo que se exponga a la opinión pública.
Convirtiendo, de esa manera, a las encuestas de opinión en “aviones de reconocimiento que pueden convertirse en bombardeos en pleno vuelo”[2], en plena campaña electoral, mediante la implementación de climas o ambientes tendientes a tensionar las relaciones entre actores políticos de diferentes tradiciones. Máxime si se considera válido el argumento de que las personas pueden sentir como real algo que tal vez no sea, disparando en diversas direcciones potenciales afirmaciones que tienen asideros resbaladizos.[3]
Sondeocracia, suele llamarse a la invasión de los sondeos en las campañas electorales que lleva incluida una profunda transformación de la propia democracia, a través de la sustitución del debate público por la conformación de argumentos configurados por “expertos” sobre temas polémicos, que no son más que los resultados de las encuestas[4].
Este conjunto de apreciaciones no hacen más que poner entre signos de interrogación a los sondeos en el proceso eleccionario. Es que las encuestas son presentadas como una nueva forma de legitimación política que expresa la voluntad de la mayoría de la opinión pública y en consecuencia legitima la acción política de quienes son los candidatos o futuros gobernantes.
Finalmente, si las encuestas fuerzan la realidad no es porque sean falsas, sino por el lugar que le asignó el nuevo escenario político de descreimiento hacia la representación y participación en los partidos políticos, hoy más preocupados en acaparar votos que en ampliar las fronteras del debate.
[1] Hay dos formas de sondeos o encuestas de opinión que son privilegiadas por los expertos. Una realzada a lo largo de la campaña, buscando conocer, por ejemplo, la imagen de los candidatos, si es votable, si necesita cambiar de estilo, entre otras. Y la segunda, se realiza durante el propio acto eleccionario, denominada “baca de urna”, trata de conocer a quien se voto efectivamente. Ambas formas tienen sus márgenes de errores estadísticos propios de trabajar con universos específicos.
[2] Rey Lennon, F. y Piscitelli Murphy, A. Pequeño Manual de encuestas de opinión pública. La Crujía, Bs. As. 2004, p. 162.
[3] Es interesante para graficar el caso de las elecciones para Presidente de la Nación de la República Argentina. Un candidato a Presidente señala que la candidata oficialista lleva ventajas en todas las encuestas y por ello ve pocas posibilidades de que él triunfe. Este hecho revela hasta dónde hunde sus raíces la presencia de las encuestas o sondeos en las campañas electorales y cómo adquieren autonomía frente al propio campo político y a la opinión pública.
[4] Hay que dejar en claro que el análisis versa sobre los sondeos o encuestas basadas en métodos científicos, quedan excluidas las entrevistas televisivas que ponen más interferencias en el análisis que luz para entender la opinión de los individuos.
lunes, 29 de octubre de 2007
EL DIA DESPUÉS (de las elecciones)
Terminó el proceso electoral con la consagración de la primera mujer que llega al máximo cargo político del país: Presidenta. Una de las cuestiones que resalta en este proceso es la cantidad (o porcentaje) de personas que emitió el voto. Una lectura muestra que cerca del 70% de los votantes habilitados hizo un tiempo en su día y sufragó; y en consecuencia, podríamos aventurar que hubo una “conciencia colectiva” buscando profundizar las instituciones democráticas recuperadas hace más de 20 años.
En ese sentido, sin embargo, ¿es posible sostener ese argumento solo por la cantidad? Si miramos con detenimiento, desde una arista en la cual la participación cívica no refiere necesariamente como similar a la participación política en la sociedad, se está frente a un escenario social, político e incluso cultural diferente.
La sociedad participó en la voluntad cívica de sostener y profundizar el sistema democrático aunque bajo el paraguas de que sus expectativas aún están insatisfechas: la desocupación, la inflación, los picos de inseguridad y los escasos debates entre los principales referentes políticos que deben dar respuestas a cuestiones de interés general crearon una atmósfera más propicia para la apatía política que para el debate público.
Las personas al participar cívicamente buscan anidar esperanzas de solución a sus reclamos y necesidades más inmediatas. Pero, también, que sus expectativas de participación política salgan del abúlico ambiente creado por quienes tienen responsabilidades mayores.
Por ello, recuperar la confianza, el interés y las ganas de celebrar los procesos electorales como una jornada de máxima expectativa y anhelo social es tarea de todos quienes tienen responsabilidad institucional y política.
Los porcentajes de votación pueden ser elevados pero la participación política escasa. La ecuación no es buena cuando se busca ampliar el hacer político del país. Este es uno de los asuntos que deberá agendar el nuevo gobierno.
lunes, 8 de octubre de 2007
POR FAVOR ¡¡¡¡ DEJEN JUGAR !!!
Este comentario de opinión fue previamente publicado en la revista "El Sur" de la ciudad de Río Cuarto.
Los fines de semana suelen ser momentos de novedades complejas en el escenario del deporte más popular: el fútbol. Conductas que rayan la irracionalidad: peleas entre “barras bravas”, insultos generalizados entre fanáticos que llegan al paroxismo, violencia verbal entre jugadores y dirigentes, apenas son notas que ponen en los principales títulos informativos un lugar poco agradable para el deporte.
En ese contexto, preguntarse por la violencia generada en el fútbol puede pecar de una insistente ingenuidad, máxime cuando quienes tienen que dar respuestas entienden, sin ruborizarse, que este deporte es principalmente un negocio muy rentable.
¿Acaso esta situación también debe ser trasladada al fútbol infantil para entender las diversas actitudes y conductas producidas por quienes acompañan a los niños en la práctica deportiva?
Una primera respuesta podría inducir a señalar que el fútbol infantil es parte de un engranaje mayor basado en la competencia por alcanzar “logros” permanentes. Pero esto es poco significativo cuando lo que hay detrás de la pasión son anhelos de personas que por diversas razones intentan satisfacer sus inquietudes, necesidades y proyecciones a partir de chicos que ponen el “alma” para dar lo mejor en el terreno de juego.
Y aquí la cuestión es profundamente diferente de la simple contemplación de juego. Los niños se convierten en potenciales satisfactores de economías familiares; de sueños troncados de otras personas; de futuros proyectados en el presente; de negocios para algunos. Son, en última instancia, un objeto-valor potencial que debe ser estimulado hasta el hartazgo.
Porque justamente, lo que olvidan dirigentes, familiares y quienes pueden hacer negocio con los pibes es que los que corren en la cancha están empezando a “correr en la vida” y es la construcción y proyección de ella la que está en juego, que no necesariamente pasa por edificar un hombre basado en el “éxito” constante, sino un ser social capaz de dar respuestas a sus propias inquietudes y con ello a la sociedad toda.
Vivimos atravesados por el furor individualista de que sólo la “fama” (y muchas veces, el dinero) nos devuelve las cualidades y atributos de persona; no obstante, ese presente permanente llevado muchas veces a un altar sagrado por los medios de comunicación, impide reconocer que el deporte es juego y que las pasiones desenfrenadas no permiten edificar una sociedad tolerante.
La responsabilidad de familiares, dirigentes e hinchas no debería generar un influjo de presiones a quienes quieren y deben divertirse con el fútbol: los chicos. ¡¡¡Por favor, dejen jugar¡¡¡ la sociedad tendrá mejores hombres y mejores ciudadanos si la imaginación gambetea a la insistente intolerancia deportiva. Depende de todos.
viernes, 5 de octubre de 2007
Charla - Debate
Amigos están invitados a participar de una interesante idea que implementa Nobile Eduación: discutir cómo se presenta el escenario electoral para las proximas elecciones para Presidente de la Nación.
Estarán exponiendo el Prof. Nelso Ciminelli, el Prof. Eduardo Galimberti, el Periodista Local Guillermo Geremias y Prof. Ramon Monteiro.
Los esperamos los días 9 y 10 de octubre en San Martin 374. Te.0358-465449.
email:info@gruponobile.com.ar
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